Portada del álbum IA: componiendo una identidad musical en formato cuadrado
La portada de un álbum debe evocar música y ser legible en miniatura. El formato cuadrado impone una clara jerarquía entre la imagen, el nombre del artista y el título del proyecto.

Partiendo de la intención del disco
Defina una emoción y una idea concreta en lugar de una lista de efectos. Un retrato, un objeto o un decorado pueden convertirse en el signo principal del proyecto. Esta decisión ayuda a elegir una paleta y un registro visual sin copiar la identidad de una salida existente.
Preservar una jerarquía en formato pequeño
Reducir la composición periódicamente para comprobar lo que queda visible. Una imagen ocupada puede perder su tema y texto en una miniatura pequeña. Dar un papel al nombre del artista y al título: uno puede dominar, pero ambos no deben competir con todas las zonas fuertes de la imagen.
Distinguir entre modelo y archivo de transmisión
El estudio de portadas Promptya actualmente le permite componer y exportar un modelo cuadrado desde un objeto visual. Esta obra es distinta de los packs de 100 fotografías y su precio de generación aún está por definir. Antes de emitir música, consulta las dimensiones, contenido e instrucciones de tu distribuidor.
Poniendo esta idea en práctica
Pruebe con una composición con un tema fuerte, un solo color de acento y un área de texto tranquila. Exporte una maqueta y luego compárela en formato grande y en miniatura. Esta doble lectura revela rápidamente elementos demasiado pequeños o demasiado competitivos.
Antes de elegir tus imágenes
- Una idea visual ligada a la música.
- Un sujeto identificable en miniatura.
- Textos releídos y requisitos de distribución verificados.
Para preparar tu serie, consulta también cómo funciona el estudio y paquetes y sus importes totales.



